Desde el 8 de julio se está produciendo uno de los episodios más curiosos vividos nunca en la red. Se publicó ese día una actualización masiva para la mayoría de los dispositivos en Internet que utilizan DNS. Se dijo que había sido descubierta una vulnerabilidad que permitía falsificar las respuestas DNS, y por tanto redireccionar el tráfico. Casi todos los grandes y pequeños fabricantes y programadores actualizaron sus sistemas y se intentó mantener los detalles técnicos de la vulnerabilidad ocultos, por la gravedad y el potencial impacto que podría suponer. Finalmente, dos semanas después, se conocen los detalles.
Tal y como adelantamos, esta semana Oracle ha publicado un conjunto de 45 parches para diversos productos de la casa que solventan una larga lista de vulnerabilidades sobre las que apenas han dado detalles concretos. Las consecuencias son que atacantes locales y remotos pueden provocar denegaciones de servicio, ejecutar código arbitrario, tener acceso de escritura y lectura a datos sensibles, perpetrar ataques de inyección SQL y eludir restricciones de seguridad.
Este servicio pone a disposición el conocimiento, especialización, experiencia y puesta al día del equipo de Hispasec para abordar proyectos que contemplen en mayor o menor medida requisitos de seguridad de la información